Cerrando grietas Cómo proteger tu vida de ataques espirituales
- Elizabeth Jaar
- 2 ene
- 5 Min. de lectura
Hoy continuamos nuestra serie de Protección y Vida en Santidad con un tema clave: cerrar las grietas espirituales.
Las murallas de una ciudad sirven de defensa, pero una grieta, por pequeña que sea, puede convertirse en la entrada del enemigo. Lo mismo pasa en nuestra vida espiritual: una palabra, un hábito, un resentimiento o una desobediencia pueden abrir grietas que el adversario aprovecha para entrar.
Hoy el Ruaj HaKodesh nos llama a revisar nuestras murallas, a cerrar toda brecha y a permanecer firmes bajo la cobertura de YHWH.”
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Versículo base
“El que abre brecha en un muro, le morderá la serpiente.” 📖 Eclesiastés [Kohelet] 10:8
Nos esta diciendo la serpiente no muerde al que está protegido… muerde al que abrió brecha.
O sea: hay ataques que no empiezan “porque sí”, sino porque se abrió una grieta.
“No deis lugar al diablo.” 📖 Efesios 4:27
nos esta diciendo que el “Lugar” aquí no es solo “espacio físico”. Es oportunidad, permiso, derecho de acceso.
No es que el enemigo tenga autoridad sobre un hijo de YHWH .
Pero cuando vivimos en descuido, pecado tolerado, doble vida o resentimiento, le damos un terreno para operar.
👉 Explicación: Estos dos versículos nos dejan claro en que cada grieta es un permiso espiritual. El enemigo no puede entrar sin puerta, pero nosotros mismos podemos abrirla con descuidos, pecados o heridas no sanadas.
Exposición del tema
Punto 1 – ¿Qué son las grietas espirituales?
Una “grieta espiritual” es cualquier área donde:
La verdad de YHWH no gobierna, o
La presencia del Ruaj HaKodesh se apaga, o
La obediencia se negocia, o
La conciencia se endurece.
No siempre se ve como “gran pecado”. A veces se ve como:
tolerancia a lo incorrecto,
acostumbrarte a vivir sin fuego,
normalizar lo que antes te dolía.
Tipos de grietas más comunes
1) Grietas del corazón
resentimiento,
falta de perdón,
amargura,
orgullo,
envidia,
celos,
heridas no tratadas.
Estas son peligrosas porque el enemigo trabaja mucho en lo invisible.
Si logra contaminar el corazón, luego contamina:
decisiones,
relaciones,
paz,
propósito,
discernimiento.
2) Grietas de la boca
palabras de queja constante,
murmuración,
crítica destructiva,
declaraciones de derrota,
maldiciones sobre ti mismo: “yo no puedo”, “yo soy así”, “nunca cambiaré”.
La boca puede ser una muralla… o una brecha.
Cuando tu lengua abre puertas, tu vida empieza a cosechar guerras.
3) Grietas de hábitos
entretenimiento que apaga tu espíritu,
música y contenidos que alteran tu santidad,
conversaciones que te ensucian,
rutinas que te llevan a tentación,
pereza espiritual: “después oro”, “mañana leo”.
No todo lo que es “normal” es saludable espiritualmente.
4) Grietas de obediencia
Esta es la más seria, porque es directa.
YHWH te dijo algo… y tú:
lo postergaste,
lo negociaste,
lo omitiste,
lo cambiaste.
La obediencia parcial crea grietas silenciosas.
5) Grietas de aislamiento
Cuando alguien se aparta de la comunidad de fe, se vuelve más vulnerable:
porque no recibe cobertura,
corrección,
apoyo,
oración colectiva.
El enemigo ama el aislamiento porque en soledad es más fácil:
acusar,
mentir,
desanimar,
tentar.
En Resumen grietas espirituales: Actitudes, pecados ocultos, falta de perdón, resentimientos, hábitos nocivos.
También descuidos: dejar de orar, no leer la Palabra, falta de vigilancia.
Punto 2 – Consecuencias de las grietas abiertas.
Aquí es donde muchas personas se confunden:
dicen “yo oro, yo creo en YHWH”… pero viven con grietas y luego no entienden por qué hay ataque tras ataque.
Consecuencias típicas
1) Opresión en la mente
pensamientos repetitivos de miedo,
ansiedad,
confusión,
culpa constante,
tentaciones intensas,
cansancio espiritual sin razón.
Muchas veces no es “falta de fe”, es una brecha sin cerrar.
2) Ciclos de caída
“Caigo en lo mismo otra vez.”
La grieta no cerrada se convierte en patrón, y el patrón se vuelve cadena.
3) División en relaciones
pleitos por cosas pequeñas,
malentendidos constantes,
frialdad,
sospecha,
distancia emocional.
Una brecha permite que entre la serpiente de la división.
4) Pérdida de discernimiento
Cuando hay grietas, el oído espiritual se enturbia:
confundes voz de YHWH con emociones,
te guías por impulsos,
tomas decisiones aceleradas,
pierdes claridad.
5) Fruto estancado
Oras… pero te sientes estancado.
Trabajas… pero no avanzas.
Sirves… pero no hay paz.
Muchas veces la razón no es falta de talento, sino falta de muralla.
En resumen
El enemigo aprovecha la más pequeña grieta para traer opresión, división o destrucción.
Una vida sin cobertura espiritual se convierte en blanco fácil para ataques.
Punto 3 – Cómo cerrar grietas con el poder de YHWH
Cerrarlas no es con “miedo al enemigo”.
Es con gobierno del Reino.
1) Luz: dejar que YHWH revele la grieta
La sanidad empieza con verdad.
No puedes reparar lo que no reconoces.
Di con honestidad:
“Ruaj HaKodesh (Espíritu Santo), muéstrame dónde está la brecha.”
2) Arrepentimiento real, no emocional
Arrepentirse no es sentir pena. Es cambiar dirección.
Si lloras pero vuelves a lo mismo, no fue arrepentimiento: fue descarga emocional.
Arrepentimiento verdadero incluye:
confesar,
cortar,
renunciar,
ordenar tu vida.
3) Perdón como cierre de acceso
El perdón no dice “lo que hicieron estuvo bien”.
El perdón dice:
“No te permito vivir en mi alma.”
Hay guerras que no se rompen con ayuno primero, sino con perdón primero.
4) Disciplina espiritual: murallas reforzadas
La disciplina no es religiosidad. Es protección.
Oración: te mantiene sensible.
Palabra: te mantiene firme.
Ayuno: te limpia la percepción.
Comunidad: te cubre.
Adoración: te alinea.
El ataque ama a la gente “inspirada”.
Pero le teme a la gente disciplinada.
5) Cubrir tu vida con la victoria de Yeshúa HaMashíaj (Jesús el Mesías)
No es un ritual: es una postura de fe.
Tú afirmas que tu vida no está a merced del enemigo.
Tu vida está bajo el gobierno de YHWH y la obra redentora de Yeshúa HaMashíaj (Jesús el Mesías).
En resumen Confesión y arrepentimiento sincero.
Restaurar relaciones con perdón y amor.
Permanecer bajo la Palabra y la oración constante.
Cubrir tu vida con la Sangre de Yeshúa HaMashíaj.
Aplicación práctica
Examina tu vida: ¿qué grietas espirituales has permitido?
1) ¿Qué emoción gobierna más tu semana: paz o irritación?
2) ¿Qué conversación repites que te contamina?
3) ¿Qué hábito te roba tiempo de oración/Palabra?
4) ¿A quién no has perdonado de verdad?
5) ¿Qué “pequeña desobediencia” has normalizado?
6) ¿Qué puerta digital (contenido) te baja la unción?
7) ¿Qué parte de tu vida está sin rendición: finanzas, relaciones, sexualidad, lengua?
Escríbelas en un papel y entrégalas a YHWH en oración.
Decide reforzar tus murallas con disciplina espiritual (oración, Palabra, ayuno, comunidad en fe).
📌 Reto de la semana: Haz una autoevaluación espiritual y cada noche ora: “Ruaj HaKodesh, muéstrame si hay grietas en mi vida que debo cerrar.”
Oración profética
Abba Kadosh (Padre Santo), venimos delante de Ti en el Nombre victorioso de Yeshúa HaMashíaj (Jesús el Mesías).
Hoy reconocemos con humildad que han existido grietas en nuestras murallas: en pensamientos, emociones, palabras, hábitos y decisiones.
Te pedimos perdón por todo pecado tolerado, por toda desobediencia negociada, por toda herida guardada como derecho a no perdonar.
Ruaj HaKodesh (Espíritu Santo), trae luz. Revela lo oculto. Señala la brecha con claridad y sin condenación.
Hoy renunciamos a toda puerta que abrimos: resentimiento, orgullo, doble ánimo, inmoralidad, mentira, manipulación, queja, pereza espiritual, y toda alianza secreta con el pasado.
Cubrimos nuestra mente, corazón, cuerpo, casa, familia, finanzas y propósito con la victoria de Yeshúa HaMashíaj (Jesús el Mesías).
Declaramos que toda serpiente asignada a morder, a infiltrar, a dividir y a destruir, queda sin acceso porque la brecha se cierra por el poder de YHWH .
Levantamos murallas nuevas: murallas de santidad, murallas de verdad, murallas de pureza, murallas de obediencia y murallas de paz.
Y proclamamos: donde había grieta, ahora hay restauración. Donde había puerta, ahora hay sello. Donde había debilidad, ahora hay firmeza.
En el Nombre de Yeshúa HaMashíaj (Jesús el Mesías). Amén.
Nunca olvides: ¡una vida sin grietas es una vida protegida bajo la mano de YHWH!”



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